FORMACIÓN:

Qué son los Jardines Digitales

Así como Jason Heppler creó un buscador aleatorio de definiciones de Humanidades Digitales algún día sería bueno tener lo mismo sobre Jardines Digitales. Mientras llega ese día vamos a intentar explicar con nuestras palabras, y la de otras autoras y autores, qué entendemos por Jardín digital.

Si intento decirlo en pocas palabras me sale que:

Los jardines digitales son los lugares (blogs, wikis, aplicaciones) donde escribimos y documentamos sin tener como objetivo que sean notas finalizadas. Nunca lo están, ni estarán. Es vivir la creación digital como un auténtico trabajo en progreso ilimitado.

En realidad un jardín digital es una forma de entender la creación digital, y sobre todo la publicación digital. He vivido en carne propia, y he visto en multitud de personas cercanas a las que les ayudo en la construcción de su blog, el miedo escénico que supone el acto de publicar algo. Esto es normal si seguimos la etimología que nos propone etimologias.dechile.net donde dice que publicar es “hacer algo para que lo vean los pendejos”. Durante mucho tiempo se ha entendido la publicación y creación de contenido digital (en este caso hablamos sobre todo de texto) como el poner a disposición de otros contenidos pulidos, concretos, afinados, correctos en toda su esencia.

Ms Tech – Wikimedia, Pixabay

Esto no sólo es algo que nos suma una presión enorme sino que además no refleja en absoluto la esencia de cómo accedemos al conocimiento, cómo buscamos la información arañando en infinidad de enlaces un poquito de aquello que acabará siendo nuestra idea. Así aparecen los jardines digitales como lógica y práctica para quitarnos de encima ese peso y poder hacer visible (público incluso para pendejos que vengan a molestar) el propio proceso que llevamos a la hora de tener ideas o pulir un texto. A lo mejor es sólo cuestión de que nos “importe una mierda y empecemos a publicar más” como nos recomienda hacer Joel Hooks:

En serio. La idea de un “blog” tiene que superarse. Todo el mundo trata la escritura como una “estrategia de marketing de contenidos” y la utiliza para “construir una marca personal”, lo que conduce a la idea errónea fundamental de que todo lo que publiques tiene que estar pulido a la perfección y listo para ser consumido.

Mentira.

Esta idea es tóxica y me llevó a publicar cada vez menos con el tiempo.

En lugar de eso, mi enfoque ahora es publicar mis pensamientos más libremente y con menos premeditación. Sobre todo en este espacio, que es mío, para mí, por mí.

La metáfora jardinera es bastante obvia si lo pensamos: ya sea que tengas un jardin de verdad o plantas en casa el proceso de verlas crecer no es inmediato. Primero plantamos la semilla, luego tenemos que abonarla, regarla, cuidarla; para así después de un tiempo verla florecer e incluso polinizar en otros lugares. Con las ideas pasa lo mismo: podemos encontrar un enlace o pensar en un pedazo de texto, una cita, un libro, que nos deja con la idea de escribir sobre algo, tener un hallazgo (¡una perla que diría Walter Benjamin!). Para que esa idea madure seguiremos investigando más y más, encontrando nuevos enlaces y nuevas relaciones que nos dan ideas para seguir escribiendo. Necesitamos poder ir documentando eso (aquí es donde regamos, cduidamos,…) para así a futuro hacer que nuestra idea pase de semilla a otra cosa. Tal vez nunca florezca, tal vez se quede en reposo cual bulbo. Pero al menos ahí tendremos siempre presente la posibilidad de volver sobre esas ideas que hemos ido teniendo, y que inesperadamente, pueden llegar a mezclarse con otras cosas que necesitamos.

Ilustración de Maggie Appleton – https://maggieappleton.com/garden-history

Llegados a este punto seguramente te estés preguntando: ¿y cómo se hace eso técnicamente?

No te preocupes. Llegaremos a ese punto.

Pero antes de eso vamos a dejar algunas definiciones que proponen las personas que trabajan desde esta concepción de Jardín Digital.

En palabras de Maggie Appleton:

No siguen las convenciones del “blog personal”, tal como lo conocemos. En lugar de presentar un conjunto de artículos pulidos, mostrados en orden cronológico inverso, estos sitios actúan más como wikis de forma libre, de trabajo en curso.

Un jardín es una colección de ideas en evolución que no están estrictamente organizadas por su fecha de publicación. Son intrínsecamente exploratorios: las notas están vinculadas por asociaciones contextuales. No son refinadas ni completas: las notas se publican como pensamientos a medio terminar que crecerán y evolucionarán con el tiempo. Son menos rígidas, menos performativas y menos perfectas que los sitios web personales a los que estamos acostumbrados.

Se remonta a los primeros días de la web, cuando la gente tenía menos nociones de cómo “debían ser” los sitios web. Es un ethos clásico y a la vez recién imaginado.

Fuente: https://maggieappleton.com/garden-history y traducido con Deepl.com

Joel Hooks nos da también una bonita explicación:

La expresión “jardín digital” es una metáfora para pensar en la escritura y la creación que se centra menos en la “obra maestra” resultante y más en el proceso, el cuidado y la artesanía que se necesitan para llegar a ella.

Aunque no todo el mundo tiene o trabaja en un jardín de tierra, todos estamos familiarizados con la idea de lo que es un jardín.

Un jardín suele ser un lugar donde crecen cosas.

Los jardines pueden ser muy personales y estar llenos de caprichos, o pueden ser una fuente de alimento y sustancia.

En los huertos comunitarios nos reunimos y trabajamos juntos para compartir tanto el trabajo como las recompensas de un esfuerzo colectivo.

Es una comparación que se puede llevar muy lejos. Desde “plantar semillas” y “arrancar malas hierbas” hasta cuidar de múltiples huertos que atienden cada uno a una necesidad individual o a un resultado deseado.

Al igual que ocurre con los jardines reales, nuestros jardines digitales son un flujo y reflujo constante hacia la entropía.

Las malas hierbas se apoderan de todo. Si no se cuida, la Tierra reclamará lo que le pertenece.

Lo mismo ocurre con nuestros jardines digitales en Internet.

Organizar la información es difícil.

No soy taxónomo.

No tengo formación formal en diseño de información.

La mayor parte del tiempo me las apaño ad hoc y espero que salga bien.

Fuente https://joelhooks.com/digital-garden y traducido con Deepl.com

Si buscamos en español encontramos una explicación interesante de Elena Madrigal en Crea tu jardín digital con Notion (que veremos más adelante qué es) pero donde explica que:

[…] lo más importante es que habrás entrenado a tu cerebro a leer pensando en cómo puedes relacionar lo que lees con esas otras notas que ya tienes, es decir que estarás leyendo de una manera mucho más activa, con la mente mucho más abierta porque querrás nutrir tu jardín digital y hacerlo crecer de la mejor manera posible, por lo que estarás mucho más atenta a cualquier oportunidad que tengas de interconectar nuevo conocimiento.

Elena Madrigal en https://www.elenamadrigal.com/ideas/como-crear-un-jardin-digital-en-notion

Elementos que hacen un jardín digital

En el blog snarkmarket.com el autor, Robin, nos habla del concepto del Stock y el Flow. En sus palabras:

Flow es el feed. Son las publicaciones y los tweets. Es el flujo de actualizaciones diarias y subdiarias que recuerdan a la gente que existes.
Stock es lo duradero. Es el contenido que produces y que será tan interesante dentro de dos meses (o dos años) como lo es hoy. Es lo que la gente descubre a través de las búsquedas. Es lo que se difunde de forma lenta pero segura, creando seguidores con el tiempo.

Robin en snarkmarket.com

Un jardín digital se compone en gran parte de estas dos variables, en mayor o menos grado: ideas sueltas, retazos que encontramos, pensamientos a vuelapluma… todo ello va anotado y registrado como si de una corriente (stream) se tratase. No sabemos dónde nos llevará ni si madurará o no, pero es el inicio para otra cosa. De este flow podemos ir haciendo madurar nuestras ideas, escribiendo sobre ellas, macerándolas, cuidándolas, aumentando el grosor de lo que queremos decir, con citas, referencias y apoyos. Cuando creemos que hemos finalizado, tenemos un buen stock. Algo “presentable”, algo que nos parece digno de ser publicado como ta.

Desde el Club Manhattan utilizamos esta misma terminología con ese fin, aunque nuestro stock es algo escaso nuestro flow va con mucho más ritmo. De hecho puedes suscribirte al canal en Telegram del Flow Manhattan y conocer qué cosas se comparten.

Vemos como Maggie Appleton usa por ejemplo esa misma lógica en sus posts, y que en su momento copié para el blog de Comunicación Abierta convirtiéndolo así más en jardín digital que en blog:


Anotación

Captura de la web de Hypothes.is

Si bien la anotación no es en esencia propia de los jardines digitales le suma una capa de colaboración sumamente interesante al proceso de crecimiento de una idea.

El proyecto que más se ha encargado de trabajar y hacer posible que anotemos en la web es Hypothes.is. En pocas palabras lo que logramos es anotar sobre la web como si le hubiesemos colocado una hoja transparente por encima a cada página, y poder hacerlo además colaborativamente. Pensemos cuando estamos en clase y tomamos apuntes, ¿se imaginan poder acceder en tiempo real a los apuntes de cada una de las peronas. Tal vez si activas aquí mismo Hypothesis encuentras alguna nota!

¿No sabes cómo? Hemos creado un video para que puedas ver lo fácil que és:

En este sentido existen también proyectos como https://www.pubpub.org/ donde se busca la retroalimentación entre pares para el trabajo científico.

La plataforma pubpub, si bien no es un Jardín Digital como tal, permite crear espacios donde el trabajo procesual se viva directamente. Pensado desde y para la academia encontramos bastantes joyas como commonplace.knowledgefutures.org escribiendo sobre futuros donde el conocimiento fluya, como en los espacios digitales que queremos. O con domesticknowledge.pubpub.org, un estudio de recetas de cocina escritas a mano del siglo 17 y 18 y cómo desde ellas las mujeres lograban tejer redes de conocimiento, fortalecer sus comunidades y compartir trucos sobre comida curativa, preservación y por supuesto cocina.


Federación (o Fediverso)

La Federación como tal merecería prácticamente un taller entero (y es probable que lo hagamos alguna vez) ya que no es ni una herramienta para jardines digitales ni simplemente una tecnología. La federación es una manera, un sistema, una posibilidad (o en términos técnicos: un protocolo) que permite interconectar las plataformas digitales para que dialoguen entre ellas.

En otras palabras tal vez más sencillas: la federación permite que el contenido que yo publico en mi web pueda ser visto, compartido y comentado desde cualquier otra web que use el mismo protocolo. Es decir, un protocolo federado.

En una red federada cada persona (o nodo) posee el contenido, es descentralizado (recuerden la lección de Historias de Internet) y no tendrá necesariamente sistemas de vigilancia. Cada uno decide sus reglas. Nos es muy fácil pensar en que si yo mando un correo desde Gmail a alguien de Hotmail lo va a recibir pero ¿por qué no puedo dialogar entre X-Twitter y Facebook? Nos hemos acostumbrado a que Internet sea una suma de soluciones por parte de empresas cuando en realidad no nació con este propósito. Ni siquiera sus creadores pensaron que podría ocurrir algo tan tremendo.

La Federación ayuda a construir jardínes digitales ya que de esta forma podemos concentrarnos en cuidar nuestro espacio, permitiendo la retroalimentación con cualquier otra persona desde su propio espacio, sin necesidad de abrir cuentas innecesarias o compartir permisos. Veremos que existen herramientas privadas para construir maravillosos jardines digitales pero un sabroso blog hecho con software libre con un protocolo abierto (como es ActivityPub por ejemplo).

De esta lógica de Federación existe lo que se llama el Fediverso que es el universo de instancias (webs, plataformas,….) que se federan entre sí ya que cuentan con el mismo protocolo.

De esta forma con una cuenta en Mastodon, que sirve para el microblogging puedo ver las fotos y hablar con gente en Pixelfed sin necesidad de abrir ninguna cuenta nueva.

Este video de Framasoft lo explica a la perfección:

En este asunto de Federación, los que más potencian su uso de cara a construir un Jardín Digital es la gente de IndieWeb sobre quienes hablaremos más adelante en el tema de “comunidades y movimientos jardineros“.

Posibles usos para la comunicación digital abierta y colaborativa

En la Universidad

Crear espacios compartidos para tomar notas de las clases pudiendo ver las ideas de los compañeros.

En la Academia

Contar con espacios de visibilización del avance de investigaciones en proceso donde podemos consultar las fuentes de investigación que están siendo tomadas en cuenta y puede que posteriormente descartadas.

Contar con retroalimentación directa por parte de mis pares a través de comentario y agregados a mis notas.

Ejemplo de https://www.pubpub.org/ o https://web.hypothes.is/

En espacios culturales

Generar y desarrollar ideas de actividades, programación, festivales colectivos y ver el proceso de actores que se suman. A nivel interno y también externo, con retroalimentación del público sobre necesidades o formas de aumentar la participación, por medio de comentarios y notas.

Para sistematizar procesos desde diferentes ópticas.

En redacciones periodísticas o redes periodísticas

Para plantear temas a profundizar, posibles fuentes, evolución de los temas (leyes culturales, presupuestos, seguimiento a temas patrimoniales, etc.) e incluso para compartir y repartir entre periodistas distintos enfoques a cubrir.

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